¿Por qué tengo ansiedad?

En el día a día de nuestro centro en Bilbao, muchas personas nos preguntan: “¿Por qué tengo ansiedad?” Y es una pregunta que merece ser escuchada con cuidado. Desde nuestra aproximación de psicoterapia integrativa-relacional, la ansiedad no es simplemente un fallo personal, sino más bien una señal: algo en tu cuerpo, tus emociones, tu mente o tus relaciones está pidiendo atención.

En este artículo te proponemos explorar juntos los motivos por los que puede aparecer la ansiedad —y lo haremos en un lenguaje cercano, respetuoso y empático— para que puedas comprender mejor qué está ocurriendo y sentirte acompañado. Si estás buscando un “psicólogo ansiedad Bilbao” o “tratamiento de ansiedad en Bilbao”, este contenido también está pensado para ti.

Un sistema biológico que reacciona

Aunque desde lo relacional prestamos atención especial a los vínculos y al sentido, también es útil reconocer que la ansiedad tiene una base biológica.

  • Nuestro sistema nervioso está diseñado para detectar peligro y reaccionar: esas “alertas” eran útiles en otros tiempos, pero cuando se mantienen o se activan repetidamente pueden generar una ansiedad sostenida.
  • Factores como predisposición genética, alteraciones hormonales, falta de sueño, hábitos de vida poco saludables o estrés sostenido pueden contribuir.

En nuestra práctica en Bilbao lo vemos así: la ansiedad es una voz de tu cuerpo que dice “esto está demasiado activo, esto necesita atención”.

Lo psicológico: pensamientos, creencias y formas de afrontar

Más allá del cuerpo, tu mente también juega un papel decisivo en la aparición de la ansiedad.

  • Formas de pensar como “tengo que hacerlo todo bien”, “si fallo soy un desastre”, “no debo mostrar lo que siento” favorecen la anticipación de lo negativo, el miedo al futuro o al rechazo.
  • También cuenta la forma de afrontar: evitar lo que sentimos, desconectarnos del cuerpo, usar la ansiedad como forma de mantenerse alerta son formas habituales de operar.

En la terapia integrativa-relacional trabajamos contigo para identificar esos guiones internos, esas voces que dicen “no puedo mostrar debilidad”, y para abrir estrategias más flexibles, más compasivas contigo.

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Lo emocional: cuando lo que sentimos no se expresa

Este punto es fundamental. Cuando sentimos emociones y por distintos motivos no las expresamos —ya sea para evitarlas, porque el entorno no nos permitió expresarlas, o porque aprendimos que “mostrar” era peligroso—, esas emociones pueden acumularse y transformarse en ansiedad.

Numerosos estudios señalan que la supresión o evitación de emociones negativas se asocia con mayor malestar emocional y mayor riesgo de ansiedad.

Por ejemplo: creer “no debo estar triste”, “no puedo enfadarme”, “si muestro miedo, me rechazarán”, mantiene la emoción atrapada sin un canal saludable.

A veces, me imagino a la ansiedad, partiendo de la imagen de un botecito interno que tenemos. Este botecito, está hecho para poder guardar las emociones hasta que podemos «resolverlas», es decir, sentirlas, expresarlas o hacer con ellas lo que necesitamos. Cuando eso no puede ocurrir, la ansiedad aparece como una señal que indica que hay algo que está necesitando ser expresado y/o tenido en cuenta.

En el enfoque integrativo-relacional consideramos que las emociones tienen un “mensaje”: nos indican necesidades, límites, deseos, temores. Por ello, ocurre lo que mencionaba arriba, cuando no pueden expresarse o sentirse, el sistema (cuerpo + mente + vínculos) aparece la sensación de tensión persistente, miedo o angustia o sobre pensar todo el rato en cosas, aunque aparentemente no tenga que ver con lo que está pasando debajo de todos esos síntomas.

Por ello, parte de la terapia consiste en abrir espacio para que puedas sentir lo que quizá has evitado, nombrarlo, expresarlo (aunque sea internamente primero) y ver qué quiere decir esa emoción no expresada.

Lo relacional: vínculos, historia y modos de estar con los demás

La forma en que te has vinculado —y vinculas— con el mundo, con otras personas, contigo mismo/a, puede estar alimentando tu sistema de alerta y ansiedad.

  • Tus primeros vínculos de apego: si creciste con figuras que no respondían de forma consistente, que estaban emocionalmente ausentes, exigentes o impredecibles, pueden haberse instaurado expectativas internas de estar en alerta (“¿y si no me atienden?”, “¿y si me abandonan?”).
  • La historia de relaciones donde tu voz no fue escuchada, donde mostrar vulnerabilidad implicaba peligro o abandono, también deja huella.
  • Las dinámicas actuales: estar en una relación que reproduce antiguos patrones (por ejemplo: alguien que contigo reproduce un rol de exigencia, o de silenciarte), puede mantener la ansiedad activa.

En Arimarekin, cuando trabajamos desde lo relacional, abrimos el espacio para mirar juntos esas dinámicas: qué estás repitiendo, qué estás evitando, qué voces internas replican antiguos vínculos, y cómo ese entramado relacional sensibiliza tu sistema de alerta.

Trabajamos contemplando todas estas variables, porque para nosotras, la clave no es sólo hacer que el síntoma desaparezca, sino comprenderlo y trabajar con la raíz para que no vuelva a repetirse.

¿Por qué aparece justo ahora la ansiedad?

Puede que la estés sintiendo ahora porque algo en tu sistema —biológico, psicológico, emocional o relacional— se está saturando, acumulando o desbordando. Algunas razones frecuentes de “por qué ahora”:

  • Un cambio vital (mudanza, trabajo nuevo, pérdida, separación) que pone en tensión tu estabilidad.
  • Una responsabilidad, una exigencia, un rol que tiene más demanda de lo que tu “yo” consciente o inconsciente puede sostener.
  • Emociones no expresadas que llevan tiempo acumuladas y que “explotan” en forma de ansiedad. Como si ese botecito de las emociones se hubiera desbordado.
  • Relaciones que exigen sin que lo notes o que ponen de manifiesto antiguos patrones relacionales, o los mismos guiones internos (“tengo que…”, “si no lo hago…”, «es mi culpa…»), y cuerpo-mente que dicen “basta”.

¿Cómo puedes trabajar la ansiedad desde la terapia integrativo-relacional en Bilbao?

En Arimarekin, al acompañar a personas con ansiedad, planteamos un camino que integra cuerpo, mente y vínculos. Aquí algunas claves:

  1. Escucha y acogida: reconocer la ansiedad como un aviso, no como un fallo. Validar lo que sientes.
  2. Explorar la historia relacional: mirar contigo tus vínculos (infancia, adolescencia, adulto), qué voces internas te has apropiado, qué creencias tienes sobre ti y otros.
  3. Incorporar lo emocional: trabajar para dar espacio a las emociones que quizá no se expresaron, para permitir que cuerpo-emoción-mente dialoguen.
  4. Trabajar cuerpo-emoción: conciencia corporal, regulación de la activación, entender cómo la ansiedad “se siente”, cómo el cuerpo pide calma, cómo invitar a esa calma.
  5. Revisión de creencias y guiones: “si fallo me rechazan”, “no puedo mostrar debilidad”, “tengo que hacerlo solo” — juntos exploramos esos patrones.
  6. Relación terapéutica como espacio nuevo: en esta terapia, tú puedes ser visto/a, escuchado/a, con tus emociones, tu cuerpo, tu historia, sin tener que esconder nada. En ese vínculo nuevo puedes ensayar formas distintas de estar contigo misma/o y con los demás.

Con el tiempo, muchas personas descubren que la ansiedad se vuelve menos intensa, menos frecuente, porque no solo gestionan síntomas, sino que entienden lo que está detrás, integran piezas, y construyen formas de estar más variadas, conectadas y libres.

Y confío en que tú también puedas hacerlo.

Como centro de psicología integrativa en Bilbao especializado en ansiedad, en Arimarekin valoramos lo humano al máximo.

Lo que sientes es real.

Lo que vives tiene sentido.

Si estás buscando un “psicólogo ansiedad Bilbao”, recuerda que no se trata solo de aliviar síntomas, sino de entender lo que hay detrás: cuerpo-emoción-mente-vínculo.


Si sientes ansiedad, ya estás haciendo algo valioso: al buscar respuestas y querer saber “por qué tengo ansiedad”, ya estás dando el primer paso. Y si deseas ser acompañado/a en ese camino, estamos aquí para ti, en Bilbao, en Arimarekin Centro de Psicoterapia Integrativa.


Marina Ferreras Picazo
Psicóloga General Sanitaria
Psicoterapia Integrativo Relacional y Sistémico Relacional.
Nº de colegiada: BI04966

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